Partido con expectativas
positivas el que se esperaba en el estadio Ciudad de Lucena en ésta
jornada 25 y se puede decir que no defraudó. Tanto el Ciudad como el
Sevilla C, juegan con estilos ofensivos y muy atractivos
de ver y se esperaba que si no había ideas novedosas, se vería un
partido con alternativas para los dos equipos. Hubo momentos con
demasiados parones y varias broncas pero en general fue muy vistoso y
con un final muy apoteósico en el que pudo pasar de todo.
Se puede decir que de milagro no perdimos y a la vez que de milagro no
ganamos.
CIUDAD DE LUCENA SEVILLA C
El Ciudad de Lucena salió con
Jorge en portería, con Joselillo, Troyano, Espejo y León en defensa, con
Fran Lara, Facu y Martos en la media y arriba Carmona, Henares y Juanse.
El Sevilla C, comandado por Paco Gallardo
(aquel mítico extremo del Sevilla que tambien jugó en el Getafe y
Deportivo), jugó con un 4-4-2 con variantes tácticas dadas las
cualidades tanto físicas como
técnicas de sus jugadores que le
proporcionaba diferentes alternativas al juego con y sin balón.
El partido comenzó con puntadas de lo que podría ser y desde un
principio se veía una cosa clara. El Sevilla utilizaría mucho las bandas
como recurso ofensivo a la vez que sumaría las subidas de sus laterales.
A ello le sumas los buenos movimientos en posicionamiento
de los dos mediocentros, el 6, Trabazo, y el 8, Genaro. A la hora de
defender, la media se colocaban en línea de 4 uniéndose en paralelo con
los 4 de atrás y en cuánto recuperaban, los extremos subían arriba
presionando la zona defensiva del Ciudad, los laterales
adelantaban unos metros, sobretodo el izquierdo llamado Candela (muy
bueno y con gran garra), y los dos medios se colocaban en rombo,
quedando en pivote Trabazo. Ellos dos movían el tiempo del juego del
Sevilla siempre que se necesitara una pausa o el comienzo
de una jugada, porque ante todo las bandas era el gran recurso. El
Ciudad ante esa presión y sabiendo que eran jóvenes y por tanto
aguantarían más, sólo tuvo una opción y es la que está utilizando
durante toda la temporada, que a veces sale bien o mal, pero
que nadie puede negar que está dando resultados y a la vez, un fútbol
muy muy vistoso de ver. La mejor defensa es un buen ataque. A pesar de
esa presión alta sevillista, el Ciudad seguía con sus dos centrales bien
abiertos, los laterales adelantados y en éste
caso aunque Fran Lara bajase a recibir entre centrales, en éste partido
jugaba Facu de interior, por lo que la ayuda en la salida o en
arrastrar a un contrario, era muy importante tanto para la creación de
opción de pase así como para provocar espacios y que otros
aprovechasen esa circunstancia, ya sea Martos, como Juanse, que por su buena
lectura de partido, siempre sabe cuando jugar por dentro o por fuera.
El otro día escuché a Guardiola decir que él trabaja para que la salida
de balón sea lo más satisfactorio posible
pero que los últimos treinta metros, lo que ocurra ya depende de los futbolistas.
Esto me hace recordar lo bien que juega Juanse esa circunstancia porque
le da ese plus al equipo, porque sabe jugar tanto de interior como de
extremo, y por tanto siempre da seguridad a
sus compañeros de que cada acción tiene un porqué pero a partir de
ahí, hay que trabajarlo con automatismos y el conocimientos entre ellos
mismos y leer la jugada antes de ejecutarla. Carmona tambien tiene esa
lectura pero de forma más vertical y ofensiva.
La primera parte se saldó con un par de ocasiones para cada equipo pero
sin gran peligro real. A destacar el buen hacer defensivo de los dos
equipos, donde los cutro centrales a pesar de jugar al filo casi siempre
supieron leer bien para cortar ataques rivales,
a la vez de tener la serenidad de iniciar jugada.

técnicas de sus jugadores que le
proporcionaba diferentes alternativas al juego con y sin balón.
El partido comenzó con puntadas de lo que podría ser y desde un
principio se veía una cosa clara. El Sevilla utilizaría mucho las bandas
como recurso ofensivo a la vez que sumaría las subidas de sus laterales.
A ello le sumas los buenos movimientos en posicionamiento
de los dos mediocentros, el 6, Trabazo, y el 8, Genaro. A la hora de
defender, la media se colocaban en línea de 4 uniéndose en paralelo con
los 4 de atrás y en cuánto recuperaban, los extremos subían arriba
presionando la zona defensiva del Ciudad, los laterales
adelantaban unos metros, sobretodo el izquierdo llamado Candela (muy
bueno y con gran garra), y los dos medios se colocaban en rombo,
quedando en pivote Trabazo. Ellos dos movían el tiempo del juego del
Sevilla siempre que se necesitara una pausa o el comienzo
de una jugada, porque ante todo las bandas era el gran recurso. El
Ciudad ante esa presión y sabiendo que eran jóvenes y por tanto
aguantarían más, sólo tuvo una opción y es la que está utilizando
durante toda la temporada, que a veces sale bien o mal, pero
que nadie puede negar que está dando resultados y a la vez, un fútbol
muy muy vistoso de ver. La mejor defensa es un buen ataque. A pesar de
esa presión alta sevillista, el Ciudad seguía con sus dos centrales bien
abiertos, los laterales adelantados y en éste
caso aunque Fran Lara bajase a recibir entre centrales, en éste partido
jugaba Facu de interior, por lo que la ayuda en la salida o en
arrastrar a un contrario, era muy importante tanto para la creación de
opción de pase así como para provocar espacios y que otros
aprovechasen esa circunstancia, ya sea Martos, como Juanse, que por su buena
lectura de partido, siempre sabe cuando jugar por dentro o por fuera.
El otro día escuché a Guardiola decir que él trabaja para que la salida
de balón sea lo más satisfactorio posible
pero que los últimos treinta metros, lo que ocurra ya depende de los futbolistas.
Esto me hace recordar lo bien que juega Juanse esa circunstancia porque
le da ese plus al equipo, porque sabe jugar tanto de interior como de
extremo, y por tanto siempre da seguridad a
sus compañeros de que cada acción tiene un porqué pero a partir de
ahí, hay que trabajarlo con automatismos y el conocimientos entre ellos
mismos y leer la jugada antes de ejecutarla. Carmona tambien tiene esa
lectura pero de forma más vertical y ofensiva.
La primera parte se saldó con un par de ocasiones para cada equipo pero
sin gran peligro real. A destacar el buen hacer defensivo de los dos
equipos, donde los cutro centrales a pesar de jugar al filo casi siempre
supieron leer bien para cortar ataques rivales,
a la vez de tener la serenidad de iniciar jugada.

La segunda parte siguió con
derroteros parecidos pero con demasiados parones tanto por el árbitro
como de algunos jugadores con algunas faltas más o menos duras. Se sabía
que los dos no iban a terminar con once jugadores
y fue el Sevilla C, el damnificado con la expulsión de Cadela casi al
final, el cual seguidamente llegó el empate lucentino. Antes de eso
destacar que hubo hasta 14 amarillas y 1 roja. Al final de temporada
haré un resumen-artículo de todos los árbitros que
le han tocado al Ciudad y que curiosamente casi ninguno tiene
trayectoria en la categoría. Somos como el conejillo de indias de la
competición. Entre el 60 y el 67, ambos equipos realizaron dos cambios
cada uno. En el Sevilla entró dos de los mejores atacantes
del equipo que habían empezado en el banquillo, entre ellos Miguel
Martín, unos de los goleadores del Grupo X y en el Lucena, salió Martos y
Carmona (tenía amarilla y la cosa estaba caldeosa) y entró Fede y Juan
Guerra. El partido estaba tan a la espectativa
que cualquier error podría propiciar un gol. El Ciudad llevaba unos
minutos con una salida desde atrás bastante lenta y pasiva y el Sevilla
acababa de refrescar su zona atacante y en un "error" de Fran Lara, se
provocó un 2Vs1 por el cual se adelantaron en el marcador.
Era el minuto 81 y quedaban poco para la épica. Sólo había un camino y
era poner una marcha más y creer más que nunca en lo trabajado durante
todo el año para crear frutos. Unos minutos antes del gol entró Erik por
Joselillo que entre cansancio y una amarilla
que tenía, era lógica su salida, a la vez que Erik daría esa alternativa
ofensiva con sus subidas con fuerza y creencia. Por su banda llegaron
casi todas las jugadas de los últimos minutos, a parte tambien de buenas
combinaciones por dentro. Fueron llegando
las ocasiones, alguna de ellas bastantes claras y que daba rabia ver
como en otro partido podrían irse otros 3 puntos. Tras la falta
propiciada por Candela, que acarreó su expulsión, Juanse la puso en el
área y Juan Guerra cabezeaba para llevar al júbilo al
estadio cantando un gol más que merecido, tanto por el partido en sí,
como por la propuesta de ser valientes ante un equipo tan peligroso como
el Sevilla, el cual debería premiarse al menos con un empate. De milagro
no nos llevamos la victoria en los últimos
minutos y su portero Samuel, sin duda tuvo gran culpa.
OBJETIVO 45 PUNTOS. TENEMOS 30. FALTAN 15

