Partido entretenido el que se
jugó en el Ciudad de Lucena donde hubo dos partes muy diferentes pero
entretenidas y con muchos goles. El partido de ida acabó 4-4 y éste 4-3.
En el primero remontamos de un 2-0 al 2-4 y
nos empatan al final y en éste partido de ir 4-0 ganando, nos quedamos
4-3. ¿Que quiere decir esto? Pues que han sido partidos especiales donde
lo principal era disfrutar del espectaculo y la parte principal y
positiva del Ciudad, es que ganamos 4 puntos frente
a ellos y encima con el goal-average a favor. Se ha sufrido en demasía y
ya van unos cuántos partidos así, y es que no todo puede ser bonito.
Hacemos fútbol espectáculo donde somos el equipo más goleador del grupo y
a la vez el cuarto equipo con más goles
en contra. A veces perdemos puntos que parecían ganados y otra veces lo
perdemos pero lo importante es que vamos sumando puntos que en la
actualidad nos deja a cinco puntos del descenso. Esto es un sin vivir y
esperemos que un partido de estos locos, no nos
meta en un fregao al final de temporada.
CIUDAD DE LUCENA ATl. ESPELEÑO
El Ciudad salió con Jorge en
portería con Joselillo, Troyano, Espejo y León en defensa, con Facu,
Guerra y Francis en al media con Juanse, Carmona y Henares arriba. Con
la baja de Fran Lara, Facu era nuestra brújula,
pero eso sí, muy ayudado por los interiores y las internadas por dentro
de Juanse. El Espeleño salió con un 4-4-2 que convertía en un 4-2-4 en
formación de ataque, utilizando muy bien las bandas y las combinaciones
al primer toque con llegadas de segunda línea.
En el partido de hoy nos visitaban tres viejos conocidos y muy
importantes en la historia extinta del Lucena CF. como son Domingo,
Germán y Curro Vacas. El partido comenzó con ritmo normal pero con la
duda de saber si el Espeleño presionaría arriba o se posicionaba
atrás. Hubo una mezcla de las dos porque se posicionaba en dos líneas
de cuatro dejando arriba al mediapunta y al delantero. En caso de
recuperar
balón, el mediapunta llamado Mario era el encargado, y así
durante todo el partido, de llevar el ritmo de los
contragolpes o del juego ofensivo metiendo pausa o aceleración. Los dos
de las bandas adelantaban líneas dejando al equipo en un 4-2-4, algo
distantes entre ellos lo que dejaba bastante espacio para la creación de
nuestro juego. A ello le sumabas la presión
en solitario o el adelantamiento de líneas de Curro Vacas, que dejaba
algo desolado el centro del campo. Como generalmente acumulamos más
jugadores en campo contrario que en propio, casi siempre se creaba
superiordad numérica tanto en enfrentamiento como en
opción de pases para la creación de jugadas. Así llegaron 3 de los 4
goles de la primera parte. El juego de posesión desde atrás y en
inicializar siempre la jugada cuando no se veía claro, dejaba al
Espeleño como en "fuera de juego", porque si adelantaba líneas
propiciaba espacios y si se quedaba esperando, había que estar
conjuntados y a la vez no poder mostrar sus dotes ofensivos. Una y otra
vez nuestro portero Jorge, sacaba el balón, a veces al central y otras a
Facu o algún interior que bajase más de normal para
aumentar la opción de pase, pero si lo veía claro, tambien sobrepasaba
la primera línea de presión del Espeleño, dando un pase por alto donde
el control y la primera toma de decisión tras ello, era primordial para
que la jugada tuviera éxito y sentido a la
vez. Llegaron los dos primeros goles, obra de Henares, que ya suma 11
goles. El dominio era claro por parte del Ciudad y el Espeleño mostraba
entre incredulidad y nervios de no saber realmente que decisiones hacer.
Salieron incluso a calentar 3 jugadores del
equipo de Espiel. Mientras tanto, Juan Guerra colocaba el tercero en el
marcador tras otra buena jugada. En serio, si se tuviese disposición
del video de todos los goles del Ciudad éste año, creo que se formaría
un video recopilatorio de jugadas para enmarcar
y ser dignas de ser estudiadas para ser ejemplares. Hubo un momento de
calma por parte del Ciudad, lo que propició que el Espeleño tuviese más
de un par de ocasiones que perfectamente hubiesen podido ser gol. Decir,
que hubo momentos que me despistaron un poco, porque de repente ví
varios minutos a Joselillo de extremo izquierdo y a Martos en el lateral
derecho. Ya no sé si fue por marcajes al hombre o fue un poco para cerrar al rival
(estuve algo despistado y es que la noche anterior apenas pude dormir por
el trabajo) pero lo que si ví claro fue la inclusión de Juanse por
dentro para dar más clarividencia al juego y aprovechar esos espacios
para dar ese pase entre líneas que tan bien sabe hacer. Cuando peor
estaba la cosa, balón largo entre líneas,
tras defensa adelantada por mala basculación en conjunto del Espeleño
(como toda la primera parte), lo que dejó a Carmona con el balón en los
pies y cuando parecía que iba a centrar tras colocarse hacia dentro,
disparó al primer palo del portero a ras del
césped. Sin duda fue la bomba éste cuarto gol, porque daba cierta tranquilidad a
un equipo que incluso con 3-0, no sabe llevar el partido a su terreno.
Es lo único malo de éste Ciudad de Lucena. El que me sigue de hace
tiempo, sabe que digo las cosas sin miramientos
y sobretodo con miras a un futuro mejor, por lo que cuando digo algo
malo, no es criticar porque sí, sino porque quiero que se solucione ya
que todos salimos ganando y antes que nadie el equipo. Ya sea un jugador
en concreto o cosas del equipo, porque no hay
nada mejor para mejorar que la autocrítica, y yo soy el primero conmigo
mismo.
balón, el mediapunta llamado Mario era el encargado, y así
durante todo el partido, de llevar el ritmo de los
contragolpes o del juego ofensivo metiendo pausa o aceleración. Los dos
de las bandas adelantaban líneas dejando al equipo en un 4-2-4, algo
distantes entre ellos lo que dejaba bastante espacio para la creación de
nuestro juego. A ello le sumabas la presión
en solitario o el adelantamiento de líneas de Curro Vacas, que dejaba
algo desolado el centro del campo. Como generalmente acumulamos más
jugadores en campo contrario que en propio, casi siempre se creaba
superiordad numérica tanto en enfrentamiento como en
opción de pases para la creación de jugadas. Así llegaron 3 de los 4
goles de la primera parte. El juego de posesión desde atrás y en
inicializar siempre la jugada cuando no se veía claro, dejaba al
Espeleño como en "fuera de juego", porque si adelantaba líneas
propiciaba espacios y si se quedaba esperando, había que estar
conjuntados y a la vez no poder mostrar sus dotes ofensivos. Una y otra
vez nuestro portero Jorge, sacaba el balón, a veces al central y otras a
Facu o algún interior que bajase más de normal para
aumentar la opción de pase, pero si lo veía claro, tambien sobrepasaba
la primera línea de presión del Espeleño, dando un pase por alto donde
el control y la primera toma de decisión tras ello, era primordial para
que la jugada tuviera éxito y sentido a la
vez. Llegaron los dos primeros goles, obra de Henares, que ya suma 11
goles. El dominio era claro por parte del Ciudad y el Espeleño mostraba
entre incredulidad y nervios de no saber realmente que decisiones hacer.
Salieron incluso a calentar 3 jugadores del
equipo de Espiel. Mientras tanto, Juan Guerra colocaba el tercero en el
marcador tras otra buena jugada. En serio, si se tuviese disposición
del video de todos los goles del Ciudad éste año, creo que se formaría
un video recopilatorio de jugadas para enmarcar
y ser dignas de ser estudiadas para ser ejemplares. Hubo un momento de
calma por parte del Ciudad, lo que propició que el Espeleño tuviese más
de un par de ocasiones que perfectamente hubiesen podido ser gol. Decir,
que hubo momentos que me despistaron un poco, porque de repente ví
varios minutos a Joselillo de extremo izquierdo y a Martos en el lateral
derecho. Ya no sé si fue por marcajes al hombre o fue un poco para cerrar al rival
(estuve algo despistado y es que la noche anterior apenas pude dormir por
el trabajo) pero lo que si ví claro fue la inclusión de Juanse por
dentro para dar más clarividencia al juego y aprovechar esos espacios
para dar ese pase entre líneas que tan bien sabe hacer. Cuando peor
estaba la cosa, balón largo entre líneas,
tras defensa adelantada por mala basculación en conjunto del Espeleño
(como toda la primera parte), lo que dejó a Carmona con el balón en los
pies y cuando parecía que iba a centrar tras colocarse hacia dentro,
disparó al primer palo del portero a ras del
césped. Sin duda fue la bomba éste cuarto gol, porque daba cierta tranquilidad a
un equipo que incluso con 3-0, no sabe llevar el partido a su terreno.
Es lo único malo de éste Ciudad de Lucena. El que me sigue de hace
tiempo, sabe que digo las cosas sin miramientos
y sobretodo con miras a un futuro mejor, por lo que cuando digo algo
malo, no es criticar porque sí, sino porque quiero que se solucione ya
que todos salimos ganando y antes que nadie el equipo. Ya sea un jugador
en concreto o cosas del equipo, porque no hay
nada mejor para mejorar que la autocrítica, y yo soy el primero conmigo
mismo.
Empezó la segunda parte con
síntomas normales donde nada podría presagiar lo que pasaría después. Es
verdad que en el Espeleño hubo dos cambios que de verdad cambiarían el
partido y es que la entrada de un tal Agus que se colocó en la zona de
ataque por la izquierda y la utilización del 10 más por dentro y rodeado
de más jugadores a favor, propició el devenir. Se puede decir que el
Espeleño terminó jugando con un 4-1-3-2 y si a eso le añades que el
Ciudad seguía jugando a su manera tan atrevida, pues no era extraño que
las oportunidades rivales tarde o temprano llegarían. En el 49 veríamos
el debut en casa de Victor Díaz que entró por Carmona, y más delante
salió Joselillo por Erik. Había que revitalizar un poco al equipo porque
no se veía vivo y nos ganaban en balones divididos. Tambien salió Guti
por parte rival para dar entrada a otro delantero por lo que el ataque era totalmente
nuevo. Tras unos minutos donde parecía que todo se calmaría llegaría lo
que parecía el gol del honor del Espeleño, pero curiosamente y tras
varias ocasiones locales de poner el quinto en el marcador, tras una
falta indirecta del equipo de Espiel, Domingo colocó de cabeza el 4-2.
En serio, que no me
podía creer que otra vez íbamos a sufrir tras
conseguir ahora 4 goles de diferencia y así fué. Entró Fede por Martos
para dar más pausa o juego fisico en el medio por su buen hacer en juego
de espalda o por alto pero no era el día. Es verdad que volvimos a
tener oportunidades, pero la tendencia del partido era que el daño iría
hacia la portería lucentina. Un palo y una gran parada de Jorge evitaron
el 4-3 y la verdad es que tan sólo deseaba que pitasen el final. El
partido estaba ya algo, podíamos llamadlo loco, pero es que no sabías
realmente como íba a terminar. Había fallos de colocación estrepitosos o
fallos de pases sencillos que hacían dudar de todo y al menos, había
momentos en los que de verdad había cabeza fría y se ralentizaba algo
pero una última jugada a balón largo, dejó al delantero sólo y Troyano
tuvo que hacer penalti y por consiguiente segunda amarilla y expulsión.
Lo tiró Germán y marcó el tercero (aquí le llamaban el hombre de hielo
porque no se pone nervioso y recordar que fue el que marcó el quinto
penalti para eliminar al Huracán Valencia). Suerte que el árbitro pitó
nada más sacar porque otra llegada rival y entra el 4-4 y no tenía dudas
de que eso pasaría. Al final un 4-3, que nos hacer volver a la victoria y encima
ganamos el goal-average a un rival directo. Reconozco que me hubiese gustado coger mejores apuntes del partido, pero estaba y estoy tan cansado que me dejé llevar y ví el partido para disfrutar del mismo y relajar la mente algo más. Después sale perjudicado el artículo pero bueno, uno intenta hacerlo lo mejor posible dentro de lo que cabe y mi humilde opinión.
podía creer que otra vez íbamos a sufrir tras
conseguir ahora 4 goles de diferencia y así fué. Entró Fede por Martos
para dar más pausa o juego fisico en el medio por su buen hacer en juego
de espalda o por alto pero no era el día. Es verdad que volvimos a
tener oportunidades, pero la tendencia del partido era que el daño iría
hacia la portería lucentina. Un palo y una gran parada de Jorge evitaron
el 4-3 y la verdad es que tan sólo deseaba que pitasen el final. El
partido estaba ya algo, podíamos llamadlo loco, pero es que no sabías
realmente como íba a terminar. Había fallos de colocación estrepitosos o
fallos de pases sencillos que hacían dudar de todo y al menos, había
momentos en los que de verdad había cabeza fría y se ralentizaba algo
pero una última jugada a balón largo, dejó al delantero sólo y Troyano
tuvo que hacer penalti y por consiguiente segunda amarilla y expulsión.
Lo tiró Germán y marcó el tercero (aquí le llamaban el hombre de hielo
porque no se pone nervioso y recordar que fue el que marcó el quinto
penalti para eliminar al Huracán Valencia). Suerte que el árbitro pitó
nada más sacar porque otra llegada rival y entra el 4-4 y no tenía dudas
de que eso pasaría. Al final un 4-3, que nos hacer volver a la victoria y encima
ganamos el goal-average a un rival directo. Reconozco que me hubiese gustado coger mejores apuntes del partido, pero estaba y estoy tan cansado que me dejé llevar y ví el partido para disfrutar del mismo y relajar la mente algo más. Después sale perjudicado el artículo pero bueno, uno intenta hacerlo lo mejor posible dentro de lo que cabe y mi humilde opinión.
Quedan
11 partidos y tras el de ésta tarde contra Los Barrios, quedarían 6 que
jugarse en casa en las últimas 10 jornadas. Es decir 18 puntos de los
cuales si sacamos el 80% nos daría la salvación matemática. Es verdad que
desde un principio dije que 45 sería nuestra meta, pero se está poniendo
cara la cosa aunque eso tambien hace que no haya victorias sencillas
para varios equipos y el que haya mucha igualdad, tambien favorece ya que
deben de acertar o fallar muchos equipos para que una derrota o
victoria sea tan negativo realmente. Nosotros a lo nuestro que es seguir
jugando bien al fútbol que siempre es más probable sumar puntos de esa
manera que no de la otra. Vamos Ciudad!!

