Antes de seguir explicando como ví el partido, decir que veníamos de una derrota algo injusta y que las ganas de querer ganar debía de ir acompañado de la afición en general, pero es bastante deleznable, como casi siempre ocurre, que hay aficionados con ese runrun, por no decir que nombran a algunos futbolistas diciéndoles ciertas cosas que realmente eran desagradables escuchar más que nada porque vienen de su propia afición. Ya de por sí me irrita bastante como hay algunos (siempre los mismos) que insultan una y otra vez a jugadores o banquillos contrarios porque aunque esas personas que dicen improperios no lo saben, al fin y al cabo terminan dando una imagen irreal de nosotros hacia las visitas que recibimos. En España hay una cultura generalizada en el fútbol donde vemos casi normal decir cosas feas (antes insultos graves) al contrario, en vez de dar la mano y disfrutar del deporte. Por poner dos ejemplos: En la Premier dan una especie de librito en la entrada de cada partido donde explican alineaciones o escriben alguna historia del rival para que podemos sentir algo de empatía y respeto y por supuesto el nombre del rival va por delante del local. El otro ejemplo que quería dar va sobre la NBA. Cuando hay partido, el nombre del equipo rival siempre va por delante por respeto a su visita a nuestra casa. Nuestro club desde siempre pone el nombre del equipo rival en los carteles delante del nuestro, pero después hay ciertos aficionados donde el respeto hacia el otro se pierde en cuánto rueda el balón. Si tienes ganas de gritar o desahogarte, cógete la vía verde, pégate unas carreras y grita, pero déjanos no sólo a los aficionados disfrutar del fútbol, sino que hay que dar ejemplo a nuestras futuras generaciones de lo que significa el fútbol como deporte.
CIUDAD DE LUCENA SEVILLA C


Sobre el partido, decir que por mi parte tenía expectación porque a parte de saber que mi Ciudad juega muy bien, generalmente los filiales así también lo hacen y por tanto tenía ganas de ver ese tú a tú pero pronto se empezó a truncar la tarde. El Ciudad sacó un once lleno de sorpresas. Molero en portería con Carmona, Nuñez, Curro y León en defensa con Ale Rivero, Sufián y Mario en la media y ariba Marwan, Iván Henares y Victor Díaz. Lo que más me sorprendió es que dos pilares como son Germán y Javi Henares no fueran titulares y es que con su sola presencia el equipo tiene más poderío en el campo. Ya dije en su día que todos son importantes y cuando ví el once lo primero que pensé fue que algo habrá visto el cuerpo técnico en el rival para creer que éste once era el más idóneo. No niego que
su idea fuera la correcta o no, yo no soy nadie para enjuiciar el trabajo del que sabe de verdad, pero a los 3 minutos de ver al extremo derecho, llamado Simo, me dije: puff León lo va a pasar malamente. A ello le unes a su delantero centro Muhamadou que no es técnicamente nada de otro mundo pero sí tiene físico y altura a rabiar. Germán por arriba hace mucho y las ayudas a los centrales son en muchas ocasiones cruciales. Son esas jugadas que no se ven ni se aprecian pero que son tan importantes como cualquier acción ofensiva. El Sevilla sacó un 4-3-3 con la variante de cuando perdía balón, los extremos bajaban a formar línea de 4 en paralelo a la defensa y el 10 de ellos que forma triángulo en la media, acompaña al delantero. Hubo tres aspectos que decidieron los 20 minutos iniciales más malos que yo recuerdo del Ciudad hace mucho tiempo: el primero el tener una o dos marchas menos que el rival, el segundo que se le unió una presión asfixiante del Sevilla en la salida de balón del Ciudad propiciando muchos errores y por consiguiente disminución de confianza en lo trabajado. Y tercero que la efectividad del Sevilla que disparó 3 veces para hacer 2 goles fue determinante en el resultado. Sinceramente yo me estaba volviendo algo histérico al ver como Simo por la derecha y la presión casi hombre a hombre del resto de compañeros nos dejaba sin poder tener respuesta a lo que estaba sucediendo. Es fácil culpabilizar a uno o dos jugadores porque generalmente los dos goles vinieron casi de la misma factura y fue por la zona izquierda de la defensa. Es decir la zona de León y Curro. Se sentían superados por las cirscunstancias y tal fue la situación del momento que tras el saque de centro después del segundo gol, denotó lo que ocurría. Balón atrás a Curro y pegó un pelotazo a la zona de Marwan en diagonal como si nuestro entrenador fuera el mediocre de Mourinho. Rápidamente Diego Caro le llamó la atención y le dijo algo tán sencillo como: Curro, que hacemos? Jugamos como siempre!!!. Estos momentos de la temporada son los que pueden decidir el trayecto del equipo en el futuro. El ganar te hace creer en lo que haces pero lo difícil es creer cuando pierdes. La mentalidad para éste estilo de juego es lo que determina si al final se llega al objetivo o lo tiramos como si nada. Hay que tener cabeza fría y seguir a lo nuestro. Es difícil y quizás en el siguiente partido puede ocurrir lo mismo y no por eso se están haciendo mal las cosas. Es fútbol pero también
es como te lo tomes. Si piensas que por hacer las cosas más rápido y simples puedes cambiar una situación, que pensarlo bien, fue provocado negativamente por nosotros mismos, solamente nosotros mismos, podemos llegar a revertirlo.El Ciudad buscaba una forma de dar credibilidad a su juego y paradójicamente la única forma de conseguirlo podría perjudicarnos más todavía. Adelantar líneas y tener más jugadores delante del balón que detrás de él. Ésto hizo que el Sevilla tuviera que achicar espacios e intentar anular cualquier acción del ciudad. Como seguramente nos tenían más que estudiados, no tuvieron otra idea que juntar a los once jugadores dentro de su campo pero sin tocar la media luna ni la circunferencia del centro del campo. Era surrealista como querían jugar ( más bien destruir) el juego local y tán sólo buscar el error y de nuevo salir al contragolpe. Cerraban por dentro y por tanto tanto Sufián como Mario tuvieron que colocarse extrañamente cerca de extremo y del lateral para al menos crear superioridad por fuera. En ocasiones se salía conduciendo desde atrás, ya sea Nuñez, Sufián o Mario para superar líneas pero era todo muy apretado. Sobre el minuto 35 se cambiaron de banda Carmona y León, más que nada para dar aire a éste último y que Carmona subiera un poco más por banda pero la colocación de los dos equipos en el campo era imposible. Así se llegó descanso con alguna acción por banda de Iván Henares o Marwan pero sin mucho éxito y es que la falta de Javi Henares para crear al menos dudas de marcaje a la defensa sevillista, era necesario para poder llegar a portería.
En el descanso hubo dos cambios locales que hizo cambiar totalmente el estilo de juego y la colocación general del equipo. Hacía falta más "poderío" en el campo y con ello me refiero a asentar
tu juego por encima de lo que pueda hacer o no el rival por lo que salió León y Ale Rivero por Erik y Javi Henares. La salida de Ale, hizo que Mario bajase a formar doble pivote con Sufián dejando un 4-4-2 de la vieja escuela con dos extremos y dos nueves. Ya que ibas a jugar por fuera, al menos que sea con jugadores diferenciales y en su posición natural y que pudieran crear peligro ofensivo. Esa doble banda con Erik-Marwan en la derecha y Carmona-Iván en la izquierda, propició en bastante ocasiones desdoblamiento de posición y por tanto superioridad o al menos igualdad y por tanto más llegadas al área rival. Los primeros 10-15 minutos de la segunda parte fueron realmente espectaculares y esperanzadores. Entramos con dos marchas más de las que teníamos en la primer parte y provocó que el Sevilla estuviese más que atento. Los movimientos sin balón de los jugadores y una mejor fluidez de circulanción con ideas claras de lo que se debía hacer, fue la puntilla para que el Ciudad se metiera en el partido, provocando un penalti y colocando el 1-2 en el marcador. El Ciudad seguía insistiendo siendo las bandas parte fundamental en ello y el Sevilla C, que no cambió su idea en toda al segunda parte, tán sólo se resguardaba con una buena colocación con basculación en zona de juego formando dos líneas de cuatro pero ésta vez sin ser tan medidas como en la primera. Nosotros nos movíamos más que en la primera y el hecho de quitar un medio y colocar dos extremos hacía que tuviesen que expandirse por todo el ancho del campo por lo que Javi Henares y Victor tenían más claridad para recibir y hacer segundas jugadas. Los tres cambios del Sevilla a lo largo del partido no les hizo cambiar de estrategia porque fueron cambios de nombre simplemente y no de posicionamiento. Tán sólo Simo que pasó a la izquierda de forma definitiva, fue la única variedad.En el minuto 77, entró Torralbo por Iván Henares para dar frescura a los centros y juego en banda. Hubo una falta indirecta que no se remató del todo bien de cabeza pero fue una gran oportunidad y después Javi tuvo otra más. El Ciudad adelantó casi al medio del campo sus líneas dejando sólo atrás a 2 o 3 jugadores por lo que el Sevilla pudo haber sentenciado, pero la jerarquía de los defensores que supieron reponarse bastante bien a los malos primeros minutos del partido, hizo que el Ciudad tán sólo debía buscar la portería contraria y ya está.No se consiguió el empate pero de nuevo el equipo demostró gran caracter y supo reponerse de nuevo en casa a que el equipo rival se adelantase en el marcador. Es algo que hay que evitar en un futuro porque ello suma un hándicap más a lo que es el partido en sí. Remar, remar y remar está bien pero puede llegar a convertirse en algo muy negativo. porque no siempre el equipo puede estar bien ni física ni mentalmente. Es importante valorar positivamente que de nuevo el equipo buscó alternativas y no se quedó pasivo a los acontecimientos sin ser parte de ellos. En el campo tú debes mandar y por tanto siempre quedarás contento con tu trabajao. Las cosas pueden salir bien o mal pero que no sea porque tú no lo intentaste. Vamos Ciudad!!!
OBJETIVO 52 PUNTOS. TENEMOS 7. FALTAN 45
Como regalo os dejo éste gol del Chelsea que entrena Sarri, de la semana pasada en la Europa League
"No toques si no buscas generar nada.Toca para superar lineas.Busca el tercer hombre y así generar superioridades en la linea siguiente" Juanma Lillopic.twitter.com/DdhlUNi3Qn— Futbol por las venas (@futbolxlasvenas) 22 de septiembre de 2018

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